La fundación de la Victoria, a 270 años de nuestra historia

septiembre 7, 2020

La fundación de Victoria dependió de la necesidad de establecer una población entre el camino del centro y norte de la Nueva España que sirviera de entrada y salida del Nuevo Santander, debido a que el camino entre Jaumave y Llera era impráctico por lo abrupto del camino. Por esta razón era necesario una ruta de acceso por el cañón del río Guayalejo, el que formaba parte de la Sierra Madre Oriental que condicionó las características orográficas e hidrográficas por permitir la formación de manantiales en las partes bajas, cuya susceptible de ser aprovechada por los habitantes del lugar.
La elección del sitio para establecer nuestra actual localidad dependió de la orden que dio el coronel Escandón a cinco de sus capitanes, entre ellos José de Olazarán para realizar un reconocimiento de las bocas-tomas de la Sierra Madre Oriental, en cuyas márgenes de una de ellas se fundó Aguayo.
De modo que los subordinados del colonizador verificaron las de San Marcos, San Felipe y Caballeros con el propósito de elegir la más adecuada para su aprovechamiento por los habitantes. Para ello a inicios de octubre, Escandón reconoció los lugares que consideraba apropiados para la fundación; uno de sus capitanes recorrió la boca del río San Felipe y otro, la de Caballeros. Luego del reconocimiento resultó que la tercera, la del río San Marcos sería donde se establecieron familias que trajo consigo el conde Sierra Gorda. Oficialmente Ciudad Victoria se fundó entre el 6 y 7 de octubre de 1750 con el nombre de Santa María de Aguayo, cuyo caudal fue visto a lo lejos por las familias que venían para poblar estas tierras. El capitán que las conducía les marcó el alto mientras se aproximaban a la llanura surcada por dicho afluente del San Marcos. Se trató de la orden del capitán Olazarán, quien alzándose sobre los estribos de su caballo, señaló con su mano el lugar para establecerse definitivamente. Olazarán era «mestizo de San Antonio de los Llanos, casado en primeras nupcias con la española Antonia Sánchez.»
En efecto, nuestra población tomó el nombre de Aguayo en honor al virrey de la Nueva España, Juan Vicente Francisco de Güemes Horcasitas y Aguayo Pacheco y Padilla, Conde Revillagigedo, cuyo gobierno coincidió con el establecimiento de Aguayo con la advocación de la Purísima Concepción. La patrona originaria, más tarde se permutó su advocación en honor de la virgen del Refugio, que es la actual patrona de Ciudad Victoria.